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destino incomprensible el que sentenció a mi padre a mi madre. no lo culpo: yo también hubiera abandonado a esa pinche loca, y la abandonaría muchas veces en los años por venir. y luego, claro, llegué yo. lo que cualquier hombre puede soportar tiene un límite. supongo entonces que yo soy la razón de que se fuera. la culpa es mía. con todo, él hizo lo que pudo: cada año, relojito, me escribía. el pobre –ahora que pienso en lo que lo habré hecho pasar– rara vez recordaba mandarme aquellas postales, casi ilegibles, de una sola oración, trabajadas a media noche. pero como todas decían lo mismo, no importa tanto. se le perdona. la tormenta de nieve de que voy disfrazado a tu ciudad no acabará nunca y nunca llegará. creo que quería decir que en algún momento yo empezaría a notar que me estoy congelando, no traigo abrigo, no tengo a donde ir y me tambaleo hacia una nevada atroz que nadie alcanza a ver. creo que quería decir: el frío te hará ser lo que soy yo.

[franz wright]

* * *

mirel wagner : no death

One Comment

  1. Ya les voy a hacer su club de fans.


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