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(12 monkeys, minuto 120)

I
Hay un hombre marcado
por una imagen de la infancia.
La escena que lo inquieta y no comprende
hasta mucho después, años después,
sucede días antes de la Gran Epidemia.
Una escena violenta.
Domingo en Filadelfia. El aeropuerto.
El sol helado al fondo de la pista marca al niño cuya historia es esta historia.
Y una mujer, su cara.
Nadie sabe qué cierne la memoria,
qué separa un recuerdo de los otros:
recuerda el niño el sol y a esa mujer,
olvida que hubo un arma y un disparo,
una persecución y que hubo gritos
y un hombre vagamente familiar.
En cuartos deslavados bajo un foco
macilento, ahogado en el sillón
entre cuatro paredes amarillas,
en el tiempo del hambre y la epidemia,
debajo de ciudades derribadas
pobladas de animales y de momias,
encarcelado, esclavizado, dado por loco,
esa mujer, su cara,
va a servirle a ayudarse a vivir,
va a servirle a ayudarse a vivir.

II
Entonces era aquí.
Aquí estuve viniendo desde siempre:
1915
o noventa o noventa y seis
2030 o 40…
He viajado en el tiempo, he visto gente
en trajes transparentes ir de un año
a otro a otro a otro en unas horas,
he visto la metralla
de los confederados
y he guardado una bala aquí en el muslo,
he visto la ciudad invadirse de tigres,
he visto al oso pardo
derribar las estatuas de los hombres
y pienso ahora:
qué cosa más extraña verte aquí,
mi similar, mi hermano, James,
di, ¿cuántos años tienes?,
¿qué año es este?
Yo vi una vez a un hombre
morir en una sala de aeropuerto,
ahora en esta sala lo recuerdo,
todas las salas una misma sala repetida
interminablemente,
lo vi o lo soñé?, ¿te estoy soñando a ti,
James Cole, o tú me estás soñando a mí?
¿Y la sala y la sangre en la camisa?
Mi aliento sabe a sangre, ¿estás soñándolo?
Siento una multitud. Somos nosotros.
James Cole, no estás soñándome: recuerda
somos nosotros,
y soy yo quien te implanta esta memoria:
olvídame a mí, James, pero no a ella,
debajo de ciudades demolidas
no olvides nunca el rostro
suspendido en el sol de este domingo,
de este día futuro que está ahora
sucediendo por siempre en el pasado.
Interminablemente. Interminablemente.

III
Domingo en Filadelfia.
El viajero en el tiempo James Cole piensa:
“Yo estuve en esta sala de aeropuerto”,
y mientras se desangra comprende que ya es hora
de dejar de pensar en esta tarde.

* * *

clic derecho :·: descargar
cfcf : half dreaming (reprise)

listen:

[apareció en picnic: futuristas]

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