¡cuánto tiempo he perdido inútilmente
en vanas alegrías y contentos!
¡cuántas horas, instantes y momentos
he gastado en un ocio impertinente!
olvidado de dios enteramente,
no he pensado en guardar sus mandamientos,
sin seguir, ni tener más pensamientos
que los fatuos delirios de mi mente.
y cuando dios me tome la recuesta
de tanto tiempo inútil mal vivido,
¿cuál será mi disculpa y mi respuesta?
mas, pues tiempo me da, puedo advertido
redimir en el tiempo que me resta,
con este, bien ganado, el mal perdido.
[fuente]















