anoche, estoy seguro, dormí feliz.
soñé con esta ciudad extraña que siempre sueño: oscura, hace tiempo muerta, sin detalles. soñé que un montón de porros celebraban una derrota de los pumas (nunca había odiado tanto un equipo), que pintaban las calles, los espectaculares, que eran duchos con las latas pero las usaban sólo para pintar pumitas. era el df, casi de noche, éramos k y yo en el periférico, a bordo de un taxi cuyo conductor avanzaba lentamente para que observáramos el desastre. no el de las pintas, sino el verdadero, sobrel camellón: ancianas tiradas en el pasto largo y descuidado. ancianas siendo desnudadas. ancianas que luchaban con sus energías septuagenarias y octagenarias para no ser violadas. ancianas siendo violadas como un bulto. y luego otra vez: ancianas ya violadas como un bulto sobrel pasto largo y descuidado. al final del camellón, un gesto extraño de mi sueño, una todavía más cruel falta de rigor: un tipo cargando de costal a una niña de cuatro años, intentando con torpeza arrancarle el overol mientras la llevaba a una suerte de pozo de agua sucia quescondían las largas hebras de pasto. ¿adivinan por qué? porque ahí podría violar a la niña y luego esconderla.
(hace tiempo, en avenida universidad, junto a los viveros, vi a una niña muerta a la orilla de un canal. ¿es posible decir que sigo soñando con esa niña?)
el sueño ha corrido, hasta aquí, como un ejercicio cinematográfico de horror y de morbo. de haber terminado con esa niña, estaría tomando café y roles de canela mientras interpreto el sueño. pero el taxista da una inexplicable vuelta en u. es momento de pasar junto a todos esos hombres que ya no nos aceptan únicamente como mirones. entonces le dicen párate cabrón, párate, y el taxista se detiene. yo le grito vámonos vámonos vámonos y no me hace caso. comienzan a abrir la puerta y le grito VÁMONOS PUTA MADRE VÁMONOS y se arranca como si en el fondo quisiera ver lo que sucede si nos quedamos. entonces otro tipo se para sobre el camino y yo sólo pienso en ti, en ti mi amor, en qué te harían esas personas horribles si el taxi se detuviera, y los odio a todos. le digo síguete, no te detengas, atropéllalo, pero no acelera, le digo vámonos cabrón atropéllalo, atropéllalo y yo sólo pienso en ti, en ti mi amor, en qué te haría esa mierda de gente.
y ahora sí: a punto de darle un golpe a menos de diez kilómetros por hora, despierto. tomo el teléfono y marco. no contestas.
clic derecho :·: descargar
screamin’ jay hawkins : alligator wine














